Seleccionar página

Evocando a Querube

Con el corazón embargado por la nostalgia, siempre recordando a Luisa Upegui ¡Una ilusión de mujer! Y, al fin de cuentas, así es la vida, la mujer mató la ilusión y, no fue más que simplemente … ¡… Solo una Ilusión!

Después de tanto soportar la pena,
De sentir tú olvido, después que todo
Te lo dio mi pobre corazón herido.

Has vuelto a verme para que yo sepa
De tu desventura, por la amargura
De un amor igual al que me diste tú.

 

Ya no podré ni perdonar ni darte
Lo que tú me diste; has de saber
Que de un cariño muerto no existe rencor.

 

Y si pretendes remover las ruinas
Que tú misma hiciste, sólo cenizas hallarás
De todo lo que fue mi amor.

 

Autor(es):

Wello Rivas